Publicado el: 22/10/2019
Publication Optical Center, written by Manu Gosselinois 10.15.2019 - 14h36
Las pupilas están normalmente contraídas en situaciones de calma o cansancio, y se dilatan cuando nos estresamos. Ahora bien, si por un estrés crónico las pupilas se encuentran dilatadas de manera constante, los ojos pueden volverse sensibles a la luz, se puede originar fatiga ocular e, incluso, visión borrosa.
Los efectos del estrés en los ojos varían en función de la persona y del nivel de ansiedad. Algunas de las primeras modificaciones fisiológicas del cuerpo en situación de estrés son: disminución del campo visual, dilatación de las pupilas e inmovilidad de los ojos. En la mayoría de los casos, las consecuencias en los ojos duran poco tiempo y no son de ravedad para la salud visual. Sin embargo, en algunos casos, sobre todo si se trata de periodos “prolongados” de ansiedad, puede originarse alguna complicación.
En los casos de mayor gravedad puede originarse una enfermedad de la mácula, parte principal de la retina. Esta enfermedad se llama coroidopatía serosa central y puede causarla aparición de sombras en la zona central del campo visual, pérdida de nitidez visual y una percepción distorsionada de imágenes. En muchos casos, esta enfermedad desaparece al reducir el nivel de estrés, sin necesidad de recurrir a otras terapias. En otros casos, el paciente deberá someterse a un tratamiento específico indicado por el oftalmólogo. Si tiene dudas sobre su propio estado, acuda a la mayor brevedad a consulta con un profesional de la vista.
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